martes, 9 de junio de 2009

Y el, muy ingeligentemente dijo :

Es mi verdad maldita, mitad genio, mitad flor marchita que se apaga por que haga lo que haga, el premio, no cambiara mi estado de ánimo, es este sentimiento pésimo, que me tiene pálido, con mis colegas no soy cálido, ya no hay remedio, preguntan que sucede y me limito a mirar serio. Mi amada siente, enserio, dice que estoy distante, me mira y se que ve, una decepción constante; y si la vida es un instante, hoy quiero olvidar que existo, quiero escapar a mi desierto sin ser visto, salir de este círculo, volar a otro lugar, quedarme quieto, allí la soledad es mi amuleto. Me importa una mierda lo que el resto diga, que se alegre, lo que me envidien por todo lo que consiga, mi única enemiga es esta mente rota desde chico, abre puertas prohibidas empujándome al vacío. Sonrío por compromiso, y casi no veo a los míos, mi familia, la gente que mas me quiso. Y si pierdo confianza, atado a la circunstancia, pago igual que un zombi, temores nunca los vencí. Y con Dios mantuve un pacto demasiado triste: el jamás habla conmigo, y yo no digo que el no existe. Perdiste el norte, solo perdí al jugar con miedo, al sentir nervios traicioneros, pensando mis dedos, puedo soportarlo y se esquivarlo y nada cambia, ahora mi corazón es como un invierno en Finlandia. No queda rabia, solo pena, una gangrena que mis venas pudre, pieza perdida del puzzle, que nació un 1 de octubre y desde entonces vive, condenada y loca, rosa espinada, sangra quien la toca. quise compañía y obtuve un monólogo, quise un final feliz y me quede en el prólogo, la droga es el peor psicólogo, nunca curo mi ahogo, solo quiero correr a otro horizonte y estar solo.

No hay comentarios: